Biodiversidad

Todo el mundo habla sobre la biodiversidad. Esto también es importante para nuestro proyecto. ¿Por qué? Porque el amaranto ha sido domesticado al menos dos veces, una en Perú y otra en México. Para esto se usaron especies silvestres de amaranto emparentadas pero diferentes. Esto es importante porque estas especies probablemente difieren en su contenido de ácidos grasos omega-3. Las especies mexicanas A. hypochondriacus y A. cruentus están adaptadas a temperaturas cálidas y parecen contener menor cantidad del tan buscado DHA (ácido docosahexaenoico) que sus parientes peruanos A. quitensis y A. caudatus, que están adaptados a las temperaturas bajas nocturnas de los Andes. El trasfondo de esto es que los ácidos grasos omega-3 de las plantas no estan presentes para que los humanos tengamos acceso a una dieta vegana, sino que tienen la función de mantener la fluidez en las membranas celulares de las plantas en zonas de clima frío. Por lo tanto, sospechamos que la formación de DHA es una adaptación al frío y, por lo tanto, sólo se produce en las especies de amaranto peruanas y sus descendientes. Para complicar aún más las cosas, existe también la especie A. hybridus, que está presente en toda América Central desde el sur de México hasta el Ecuador y que puede haber servido de "puente genético" entre los dos centros de domesticación del amaranto.

 

¿Qué significado tiene esta historia enredada para el uso del amaranto en una dieta vegana? Es importante saber qué amaranto se está tratando. Lamentablemente, este aspecto no es considerado en el uso comercial actual del amaranto, pero debería. El amaranto que llega en el buque portacontenedores a Hamburgo y termina en nuestra cadena de procesamiento es importante por su contenido de DHA, pero también por otras propiedades nutricionales relevantes. Para la calidad y también para la protección del consumidor, deberíamos encontrar maneras de cultivar y procesar el amaranto "correcto".