¿Qué novedades tenemos? Reunión del proyecto alemán-peruano.

El 30 de junio tuvimos una reunión del proyecto entre los socios alemanes y peruanos. Allí participaron los socios industriales y los socios académicos del proyecto. Hasta el momento se han alcanzado varios objetivos del proyecto. Por ejemplo, se desarrolló una prueba genética sencilla para autentificar el amaranto peruano (A. caudatus). Además, se determinó que el amaranto peruano produce mucho más del valioso ácido linolénico insaturado en comparación con su pariente mexicano (A. hypochondriacus). El análisis detallado de un extenso experimento, en el que se cultivaron diferentes especies de amaranto en condiciones mexicanas, peruanas y alemanas, demostró que el amaranto mexicano es sensible a las noches frías de los Andes y tiene que invertir sus ácidos grasos insaturados para producir la hormona del estrés ácido jasmónico (la versión vegetal de nuestra adrenalina). Sin embargo, también descubrimos que el amaranto peruano sólo puede producir ácidos grasos omega-3 en determinadas condiciones. El cuello de botella parece ser la enzima delta-6 elongasa que convierte el precursor ácido estearidónico en el deseado DHA. También se avanzó en la determinación de los parámetros técnicos de la producción de aceite. Aquí se están explorando nuevas tecnologías, como la extracción de aceite junto a un pre tratamiento de los granos usando campos eléctricos pulsados.

Contacto: Prof. Dr. Peter Nick

AMOR - El amaranto, el superalimento de los Incas, visto desde una nueva perspectiva

Amaranto como fuente de ácidos grasos Omega y granos sin gluten: Mejora asistida por marcadores moleculares y selección de cultivos para obtener aceites funcionales saludables y materias primas para el procesamiento de alimentos

El amaranto era el superalimento de los Incas, la valoración por este pariente de la conocida quinua era tan alta, que incluso adoraban a la planta como una deidad. Esta fue la razón por la que los españoles castigaron al cultivo del amaranto como señal de "idolatría". No fue hasta el decenio de 1970, que el científico peruano Luis Kalinowski descubrió algunas plantas que las familias indígenas cultivaban en secreto con fines religiosos, para luego empezar a promover el cultivo del amaranto en el Perú.

Hoy en día, el amaranto es también conocido en este país y es comercializado sobre todo en forma de amaranto popeado, como ingrediente para el muesli, las barras energéticas e incluso en preparaciones con chocolate. Sin embargo, menos conocido es el aceite de amaranto, lo cual es muy interesante. Esto último debido al reciente descubrimiento de que el aceite de amaranto contiene ácidos grasos omega-3 muy valiosos, que hasta ahora  sólo se han obtenido de fuentes marinas como los peces. Esto abre perspectivas completamente nuevas para la nutrición vegana (¡nunca más cápsulas de aceite de pescado!).

El proyecto conjunto germano-peruano tiene por objetivo promover el potencial del aceite de amaranto para la industria alimentaria y, al mismo tiempo, elaborar normas de calidad con base científica que contribuyan a una mayor protección del consumidor.